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La hora de la autogestión

August 14, 2012 0:00 , von Unbekannt - 0no comments yet | Es folgt noch niemand diesem Artikel.
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Fonte: El Observador (www.elobservador.com.uy)

Por Fernanda Muslera - 04.08.2012

Frente a la escasez de opciones inversión y financiación, el Fondo de Desarrollo es una poderosa herramienta para este tipo de emprendimientos

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De entre los temas que apasionan al presidente José Mujica, la autogestión obrera es uno de los principales, y las empresas recuperadas representan, en este sentido, uno de los móximos baluartes de la "econom?a social" que el Ejecutivo propugna. La autogesti? permitir?a evitar "la explotaci?n del hombre por el hombre" ya que "el capitalismo es d?ctil y utiliza contra vos la manteca que le das", dijo Mujica el 26 de julio en el Plenario Nacional de Emprendimientos Autogestionados por Trabajadores, organizado por el PIT-CNT.

Con la mira en este objetivo el gobierno aprob? en setiembre el Fondo para el Desarrollo (Fondes) –"algo que sali? porque este viejo porfiado gan? las elecciones", dijo el presidente- financiado con el 30% de las utilidades del Banco Rep?blica, lo que equivale a US$ 40 millones para este a?o y unos US$ 70 millones para 2013. Tiene como objetivo dar asistencia y soporte financiero a emprendimientos cooperativos, entre ellos el de varias empresas recuperadas.

De acuerdo al Director Nacional de Industrias, Sebasti?n Torres, un pr?stamo de US$ 3.5 millones ya fue aprobado para la f?brica de neum?ticos y guantes de goma Funsa, a las que se sumar?an Envidrio, con un pr?stamo por U$S 5.5 millones, y el emprendimiento de los trabajadores de la exf?brica de cer?micas Metzen y Sena, que recibir?a US$ 10 millones, dijo a B?squeda el presidente de la Junta de Direcci?n del Fondes, Pedro Buonomo.

Mitos y realidades

Envidrio, la ?nica que produce envases de este material en el pa?s, es una de las joyas de la corona de las empresas recuperadas, ya que factura US$ 10 millones anuales y exporta a Argentina y Paraguay, lo que le vali? ser calificada por Luc?a Topolansky como "multinacional obrera". No obstante, el pr?stamo que recibir?n los extrabajadores de Cristaler?as del Uruguay, ser? la cuarta inyecci?n de capital que reciban, tras los US$ 4 millones que le don? Venezuela en 2005 y los pr?stamos del Banco Rep?blica (BROU) y del Banco de Desarrollo Econ?mico y Social de Venezuela (Bandes).

Funsa y Metzen y Sena se encuentran, sin embargo, en una situaci?n muy diferente, pese a que su suerte va a cambiar pronto. Funsa, que antiguamente empleabana 220 asalariados hoy subsiste a la espera del cr?dito con poco m?s de 30 trabajadores, con la fabricaci?n de neum?ticos parada y solo la producci?n de guantes funcionando. Metzen, ubicada en la localidad de Empalme Olmos, en Canelones, se encuentran en el paro desde el a?o 2009. Mientras tanto, la gran mayor?a de estos emprendimientos -que de acuerdo a datos de la Asociaci?n Nacional de Empresas Recuperadas (ANERT) son unas 15 y emplean a poco m?s de 1.000 trabajadores- tanto las m?s desarrolladas, como las m?s peque?as o incluso las que est?n en v?as de constituirse como tales, se encuentran a la espera de la respuesta del Fondes. La pregunta a esta situaci?n es cu?n viable resulta esta "econom?a social" y cu?l es su valor econ?mico y comunitario.

De acuerdo al economista Andr?s Dean, especializado en el estudio de cooperativas, existen dos mitos respecto a los emprendimientos autogestionados (las empresas recuperadas suelen organizarse como cooperativas en Uruguay, aunque tambi?n hay algunas que se establecen como Sociedades An?nimas). Uno es que estas compa??as pueden llegar a tener mayores problemas para sobrevivir en el mercado que las empresas capitalistas, y otro es que tienen un tama?o reducido en comparaci?n a estas.

Sin embargo, seg?n los estudios llevados a cabo por Andr?s Dean y un equipo del Instituto de Econom?a de la Universidad de la Rep?blica (Udelar) ninguna de las dos apreciaciones son correctas, al menos en lo que a la realidad uruguaya se refiere. De acuerdo a Dean, las cooperativas tienen iguales o mayores posibilidades de sobrevivir que las firmas privadas. A su vez, al contrario de lo que podr?a parecer, indic? el economista, m?s del 80% de las empresas capitalistas en Uruguay son peque?as, con un tama?o promedio de 10 trabajadores, mientras que en las cooperativas el n?mero gira en torno a los 20 asalariados.

Por otra parte, se?al? el economista, la motivaci?n de los cooperativistas de ser due?os de su propio trabajo redunda en una mayor producci?n y compromiso, lo que implica un ahorro de recursos importante en tareas de supervisi?n, un trabajo que "en las empresas capitalistas, lo realizan el 20% de los empleados", sostuvo.

Sin embargo, los emprendimientos autogestionados se enfrentan a algunos problemas espec?ficos, entre ellos la dificultad de acceder a un sistema financiero que no est? acostumbrado a tratar con este tipo de proyectos. "En el caso de las empresas recuperadas lo que sucede es que ya parten con una deuda muy importante y por el tipo de empresa y la riqueza de un trabajador uruguayo promedio es imposible que se puedan financiar con fondos propios", indic? Dean.

No obstante, para Washington Burghi, presidente de la C?mara de Comercio del Uruguay (CIU), "si hay dinero del Fondes todas las empresas (ya sean privadas o autogestionadas) deber?an tener igualdad de condiciones". Las utilidades del BROU tambi?n son codiciadas por otros sectores. El diputado nacionalista ?lvaro Delgado propone utilizar el 10% de Fondes para redireccionar importaciones de empresas argentino-dependientes trabadas por el pa?s vecino y absorber las p?rdidas de productos que no se vendieron.

Sin embargo, seg?n sostuvo el Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Eduardo Brenta, el caso de las empresas autogestionadas es particular ya que "durante d?cadas no existieron pol?ticas p?blicas dirigidas a promover estos sectores, mientras s? las hubo para promover a las empresas de la econom?a tradicional". En este sentido, el gobierno va en camino a revertir esta tendencia con la creaci?n del Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop) en 2008, que da financiaci?n y asistencia a peque?as cooperativas, pero especialmente con el Fondes, que significa un gran salto por el tipo de financiaci?n y apoyo que supone (ver recuadro para m?s informaci?n).

No obstante, para el historiador econ?mico Juan Pablo Mart?, es importante no poner todas las expectativas en el Fondes. "El movimiento cooperativo uruguayo se ha desarrollado a lo largo de la historia incluso a pesar de la acci?n estatal, es muy importante que el Estado apoye, pero las cooperativas no tienen que esperar su tabla de salvaci?n en el Fondes, sino que es en el propio movimiento cooperativo donde tienen que buscar la respuesta", indic? (ver entrevista en p?gina 5).

Modernizaci?n

La necesidad de acceso a la financiaci?n, especialmente tasas de inter?s m?s convenientes como la del Fondes, devienen mayormente de la necesidad de renovaci?n tecnol?gica, lo que se vincula con una de las desventajas que suelen tener las cooperativas, explic? Dean, que es la menor propensi?n a la inversi?n no solo por la disponibilidad de recursos, sino porque la propiedad colectiva puede hacerlos menos propensos a ello y por la avanzada edad de la mayor?a de los trabajadores de las empresas recuperadas. De acuerdo a un censo realizado la Unidad de Apoyo de Empresas Recuperadas del Ministerio de Trabajo realizado en 2009, el 52% de los trabajadores de estos emprendimientos tiene entre 40 y 60 a?os y solo el 2% complet? el nivel terciario, factores que implican una dificultosa reinserci?n laboral en otros ?mbitos.

La necesidad de renovaci?n tecnol?gica se ve en varias de las empresas recuperadas relevadas, teniendo en cuenta sobre todo que suelen trabajar en rubros en el que son peque?os competidores en un estanque de grandes tiburones multinacionales, como es el caso de los neum?ticos y los refrescos, por ejemplo. En Funsa, por m?s que el pr?stamo del Fondes sirva para reabrir la planta, su presidente, Enrique Romero, reconoci? que en un mediano plazo necesitar?n renovar la maquinaria. Profuncoop, cooperativa que realiza luminarias con el m?todo de fundici?n en tierra para la Intendencia de Montevideo (IMM) y da empleo a 16 personas, necesita de una financiaci?n si quieren saltar su techo productivo, ya que con la tecnolog?a con la que disponen no les permite producir m?s y expandirse a los otros departamentos, donde hay mercado para su producto. Por su parte, la empresa de refrescos de Salto Cofuesa necesita como m?ximo en un a?o cambiar la maquinaria para seguir siendo competitivos. La curtiembre Uruven, cuya f?brica comprada en 2010 con el apoyo de Venezuela se encuentra parada hasta disponer del dinero para pagar la planta de tratamiento de afluentes necesaria para poder funcionar.

Incluso Urutransfor, que fabrica transformadores el?ctricos para UTE y es una de las empresas recuperadas que mejor funciona, y factura unos US$ 8 millones anuales y da empleo a 94 personas, reconoce encontrarse en una situaci?n de riesgo por la competencia que viene del exterior, mayormente de China e India, con precios muy inferiores. Pese al Fondes, los apoyos del gobierno a las empresas recuperadas no se extienden a todos sus flancos. As? lo se?al? ?lvaro Luzardo, director de Urutransform: "Hay empresas que participan en licitaciones con presos predatorios y el pa?s no les pone ninguna traba. Si perdeos cuatro o cinco licitaciones seguidas se termin? el proyecto".

Otro tal?n de Aquiles de las empresas recuperadas suele ser el referente a la gesti?n, como as? lo reconocen varios de los emprendimientos consultados. Esto tiene que ver con que en la gran mayor?a de las empresas recuperadas, los trabajadores que se sumaron al proyecto suelen ser aquellos que trabajaban en la producci?n y no el personal organizacional. S Seg?n el citado censo, el 73% de las personas est? clasificada como obrero especializado, mientras que solo un 5% se desempe?aban como t?cnicos y jefes, 4% administrativos y un 2% son gerentes.

Carlos Reyes, presidente de la ANERT y director de una de los empresas recuperadas m?s exitosas, el Molino de Santa Rosa de Canelones (que logr? amortizar la deuda dejada por la administraci?n privada y actualmente tienen la mejor productividad de los ?ltimos 30 a?os) resalta la necesidad de que las empresas capaciten a sus trabajadores en la importancia de la gesti?n.

"Tenemos que tonar decisiones por una empresa que factura US$ 8 millones por a?o cuando nosotros ganamos US$ 1.000 por mes. Es muy dif?cil de entender al principio", explic?. Otro de los reclamos de las empresas recuperadas es que haya un mecanismo que facilite el acceso a las compras p?blicas y que la autogesti?n comience a tener m?s peso en la agenda educativa.

Funci?n social

Pero m?s all? de la productividad, el apoyo del gobierno a las empresas recuperadas implica una forma de incentivar una econom?a igualitaria, alejada del mero ?nimo de lucro del capitalismo y que busca impactar de forma positiva en los individuos y su comunidad. Se trata de emprendimientos hechos "a pulm?n" cuyos trabajadores han aguantado cobrando salarios m?nimos con tal de mantener el proyecto, haci?ndose cargo de deudas de sus excontratadores, o luchando por a?os para la concresi?n del proyecto, como es el caso de Cooperativa Industrial Maragata (Coopima), que se encuentra a la espera del pr?stamo del Fondes y lleva intentando reabrir desde el a?o 2000, cuando cerr? Pol?meros Uruguayos, con la ilusi?n de volver a producir fibra de poli?ster.

La motivaci?n de los cooperativistas implica una concepci?n m?s integral e igualitaria de lo laboral.

As? lo establece Carlos Aulet, directivo de Profuncoop: "Nuestro objetivo no solo es producir luminarias y generar puestos de trabajo sino que tenemos una funci?n social, todo lo que la sociedad nos ha dado tratamos de devolverlo".

Esto lo expresan ya sea apoyando a otras cooperativas, vincul?ndose con el sistema educativo, reciclando chatarra de metal para hacer la luminarias o utilizando biodiesel para la producci?n, como tambi?n comiendo todos juntos y realizando jornadas de integraci?n con las familias de los trabajadores.

Osiris Fern?ndez, presidente de Cofuesa, decidi? quedarse en el pa?s cuando la ex f?brica de refrescos Urreta cerr?, creyendo en la recuperaci?n de la empresa, aun cuando la mayor parte de su familia se march? a EEUU.

"Para nosotros es muy valioso ganarnos la vida con lo que sabemos hacer. De ac? a dos a?os un 20% de los cooperativistas van a llegar a los 60 a?os y va a haber una generaci?n nueva que tendr? que hacerse cargo de este emprendimiento. Que orgullo para nosotros que poder dejar una industria completa", se?al?.

Situaci?n de algunas empresas recuperadas

Funsa (neum?ticos y guantes, Montevideo)

La m?tica empresa? que en su esplendor lleg? a tener 3.000 empleados, volver? abrir por segunda vez en breve. Cerrada en 2002, recuperada por los trabajadores y vuelta cerrar en 2011 cuando se retir? el socio capitalista que ten?a la mitad de la empresa, esta vez? los trabajadores tendr?n el total del emprendimiento. Solo trabajan poco m?s de 30 personas en la fabricaci?n de guantes y el mantenimiento de las m?quinas de hacer neum?ticos. El Fondes aprob? un pr?stamo de US$ 3.5 millones y Funsa cuenta con un contrato de un a?o con? Venezuela y el compromiso de otros clientes. Se espera que dentro de poco unos 200 trabajadores puedan volver. Para la nueva etapa han contratado a especialistas en gesti?n. No obstante, a mediano plazo les ser? necesario cambiar las maquinarias.

Envidrio (envases de vidrio, Montevideo)

La ex Cristaler?as del Uruguay es uno de los casos emblem?ticos de las empresas recuperadas y bandera de batalla de Jos? Mujica desde su ?poca de senador. Factura unos US$ 10 millones al a?o y adem?s de dominar el mercado interno, concret? exportaciones a Argentina y Paraguay, tiene contactos en casas matrices en Espa?a y sus trabajadores realizan capacitaciones en empresas afines en Venezuela y Brasil. Luc?a Topolansky llama a esta empresa, que emplea a 125 personas, la "multinacional obrera". Se organiza como Sociedad An?nima y cada trabajador debe pasar un per?odo de prueba de 10 meses para ser socio. Hay tres categor?a de sueldos que van de los $ 44.000 a los $ 20.000. Mujica los visit? varias veces. Afirman que cada tanto releen las palabras que les dijo el presidente.

Coopima (fibra de poli?ster, San Jos?)

La Cooperativa Industrial Maragata (Coopima) est? trabajando con la INACOOP para presentar el proyecto al Fondes. Solicitan US$ 2.800.000. Los 45 ex trabajadores de Pol?meros Uruguayos est?n muy preocupados ya que los tiempos se dilatan y? llevan desde 2000 con la f?brica cerrada y luchando por reabrirla,? inform? el vocero de la firma, Fernado Garat. "El carril pol?tico esta muy conversado. Lo que nos afecta m?s es que estamos en el interior. Paylana apareci? mucho despu?s que nosotros pero como son 220 personas suena. Al Pepe le hemos mandado tres cartas y no vino a visitar la? planta", sostuvo.? Coopima ser?a la ?nica f?brica con su especialidad en el pa?s. Garat sostiene que cobrar?an un 15% menos del precio de la fibra en el mercado brasilero, que ser?a su principal cliente.

Urutransfor (transformadores, Montevideo)

La empresa est? 100% en manos de los trabajadores y se form? en 2002 tras el cierre de Mak en 1999. Hoy no solo ha igualado la producci?n sino que lo hace con 26 asalariados menos: son 94. La empresa daba p?rdidas hasta 2007 pero hoy factura unos US$ 8 millones anuales y tiene la conseci?n de UTE, pero ahora tiene la mira puesta en la exportaci?n. Ya tiene una licitaci?n en Ecuador y est?n negociando con Venezuela. Con los cr?ditos laborales se hicieron de las m?quinas y del local, y actualmente disponen de una l?nea de cr?dito directa con el BROU. Son 60 socios y el resto son empleados por lo que planean ver c?mo integrar a estos trabajadores como socios. El riesgo a mediano plazo lo ven en los precios "predatorios" de la competencia extranjera.

Cofuesa (refrescos, Salto)

Tras dos a?os parados por el cierre de la f?brica Urreta, los trabajadores se organizaron como la Cooperativa de la Fuente Salto (Cofuesa) en el 2002.? Aunque en principio solo vend?an agua, hoy distribuyen tambi?n refrescos y los fabrican en Montevideo, Artigas y Paysand?. Han igualado a Urreta en producir unas 18.000 botellas por d?a, aunque en verano la producci?n es mucho mayor. Los cooperativistas son 18,? pero contratan personal zafral. Salvo un peque?o pr?stamo del Fondo R?ul Sendic, no han recibido ayudas. Se presentar?n al Fondes porque necesitan renovar la maquinaria para poder sobrevivir en un rubro con competidores muy fuertes. A la mayor?a de los cooperativistas les queda poco por jubilarse, pero sue?an con pasar el emprendimiento a las nuevas generaciones.

Profuncoop (luminarias, Montevideo)

Se fund? en 2003 reuniendo? a obreros desocupados del gremio metal?rgico. Produce? unas 3.000 lumnarias anuales para el alumbrado p?blico, de forma artesanal con fundici?n en tierra. Se encuentra en un predio de AFE, en Pe?arol, aunque pr?ximamemente su mudar? al parque tecnol?gico del Cerro . Posee una estructura igualitaria formada por 16 cooperativistas y sin personas contratadas. Estos pueden incorporarse como socios tras un per?odo de prueba de 500 horas. Se presentaron al Fondes solicitando un pr?stamo de US$ 600.000 para poder dar el salto productivo necesario que les permite expandirse en clientes y mano de obra, as? como incoporar personal en el ?rea de gesti?n,? algo que les resulta bastante ajeno, ya que la mayor?a proviene del ?rea de producci?n .


Quelle: http://www.fbes.org.br/index.php?option=com_content&task=view&id=7085&Itemid=62

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